• Juan Diego González

¿Qué hacer encerrados en casa? Leer


Los libros acaban con la soledad… hace muchísimos años

que yo no estoy solo, desde que aprendí a leer.

Joaquín Sabina



¿Qué me recomienda para leer? Me preguntó hace unos días una amiga. Así, a bote pronto, la cuestión me hizo dudar. Durante este encierro precautorio, impuesto por el gobierno para tratar de reducir los contagios del Covid-19, la lectura se vuelve un recurso poderoso para mantener la ecuanimidad. El ser humano tenía cientos de años sin volver a estar recluido para tratar de salvarse, como fue en el siglo XIV con la peste o más popularmente conocida como “muerte negra”. Entonces ¿qué hacer encerrados en casa? Leer. Sí, está bien, pero ¿qué leer?


Hacer una selección de lecturas implica –siempre lo hará- dejar de lado a muchos autores y obras. Y dependiendo del gusto del supuesto antologador, la lista puede moverse en diversas direcciones. En esta entrega mi propuesta se quedará con literatura mexicana del siglo pasado. Particularmente narrativa. Además, se incluye la relectura, porque hay obras que vale la pena leer varias veces. Y algunas, como es el caso del primer título, son de carácter imprescindible. Todo mexicano necesita leer al menos una vez en su vida esta novela. Veamos.


Los clásicos


Pedro Páramo de Juan Rulfo.


Publicada por primera vez en 1955. Para entender la cultura del mexicano, su forma de ver el mundo, la manera tan particular de hablar que tenemos, incluso la fe cristiana al modo mexicano, es necesario leer esta novela. No hay pretexto, ahora sí hay tiempo. Y se puede encontrar en PDF en internet. Aquellos que tenga dudas existenciales, se sientan solos, para los mujeriegos, las novias que les urge casarse, los enamorados desesperados, docentes aburrid@s, la novela de Rulfo los espera.


Aura de Carlos Fuentes (1962).


Si bien es una obra breve, por lo mismo, su complejidad es sutil, a la vez que atractiva. En algún momento de la lectura, cualquiera que lea la novela, se identificará con el narrador protagonista, Felipe Montero. De Aura no diga nada, hay que descubrirla, como lo hizo el protagonista mientras sube las escaleras en penumbras, después de entrar en aquella casa de la calle Donceles número 815 (antes 69), sin saber que caminaba a su destino.



Dormir en tierra de José Revueltas.


Libro de cuentos publicado la primera vez con apoyo de la Universidad Veracruzana en 1960. Revueltas es uno de los grandes oprimidos por el sistema. Institucionalmente no se promueve su lectura, tanto así, que es raro encontrarlo en los programas de las universidades (públicas y privadas) que tiene la carrera de literatura. ¿Por qué? La respuesta se encuentra en la obra de Revueltas. Sus cuentos están diseñados para sacudirte el alma. Sus personajes son tan soezmente atractivos, a cada rato encuentras que conoces a alguien así, y en el mejor de los casos, no puedes reprimir una opresión en el pecho cuando te ves ahí, parado en la escena de uno de los cuentos.


Hasta no verte Jesús mío de Elena Poniatowska Amor.


Lector(a) ¿Sabes qué es un cliché? Bueno esta novela (para mí gusto la mejor de la autora y se lo he comentado en persona) es el cliché de las mesas de café y los círculos literarios. Podría apostar que muy pocos la han leído. Eppur si muove como no dijo Galileo. La novela es motivo de disfrute, se comparte, analiza, es causa de polémica, desde su publicación en 1969. ¿No sabes mucha historia del México del siglo pasado? Lee esta novela. ¿Te gusta jugar al antropólogo, al sociólogo, al académico social y no estudiaste mucho? Con Hasta no verte Jesús mío tienes para tu tesis doctoral, además te vas a divertir con la protagonista Jesusa Palancares… ¡Ayy Jesusa!


Los de en medio






Noticias del Imperio de Fernando del Paso (1987).


El autor toma como protagonistas a Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota, para relatarnos no sólo la intrincada historia de su breve imperio a mediados del siglo XIX, también memorias de juventud de la pareja, antecedentes familiares y escenas de una Carlota anciana y loca en el futuro. Como todas las novelas, el protagonista tiene un antagonista y en este caso resulta ser Benito Juárez, el presidente peregrino. La maestría de del Paso en la descripción de los personajes te lleva a ver a Maximiliano con otros ojos, a dudar sobre quien es el héroe y quien el villano.


Esos fueron los días de Marco Antonio Campos (1999).


El FCE publica esta antología personal, en la cual el autor hace una compilación de libros que van desde cuentos, novelas cortas y una crónica, publicados originalmente entre 1977, 1979,1985 y 1987. Personajes que viven en la nostalgia y el desamor. La desdicha de un México que dio un vuelco trágico en 1968 y todavía convaleciente, el terremoto en septiembre de 1989 le da una estocada en los pulmones. Al mismo tiempo que descubres un panorama de la Ciudad de México entre fines de los 60´s y los 90´s, te vas adentrando en los gustos literarios y estéticos del autor.



El seductor de la patria de Enrique Serna (1999).


¿Recuerdas los relatos de la primaria, del vende-patrias de Antonio López de Santa Anna? Te invito a leer esta novela y a ver si piensas lo mismo al cerrar la última página. Platiqué alguna vez con el autor, quien me dijo que lo más difícil fue la investigación y lectura de documentos históricos, necesitaba darle sustento a su personaje, y la historia era esencial para lograrlo. El villano mítico se vuelve en esta novela histórica un personaje de carne hueso, amante de las mujeres y apasionado de los gallos.



En la próxima entrega veremos obras de los últimos 20 años. De esta breve lista, a leer sea dicho, y en caso de ya tener algunas como tus favoritas, a releer entonces. Un libro es el compañero ideal, no te reclama, ni te pide de comer, es silencioso, te acompaña a todas partes y sobre todo, siempre te espera con las hojas abiertas.


Por Juan Diego González

Autor y Periodista

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